Criterios

Proximidad

Frente a la economía global de los mercados abstractos, la economía de proximidad, que apunta a la resolución de necesidades de las personas de nuestro entorno. Con los circuitos económicos cortos potenciamos la sostenibilidad ambiental y apoyamos al tejido económico local.

Transparencia

Cuando consumimos o ahorramos, es importante saber dónde va nuestro dinero. Sin una información de calidad y al alcance de todas las partes no podemos valorar la dimensión ética de los proyectos con los que nos relacionamos. ¡Tenemos que poder elegir!

Gestión de residuos

El mundo como recurso falsamente inagotable, o como un gran vertedero de nuestros despropósitos. Feo, ¿verdad? Pues para reducir los residuos, las tres R revolucionarias: reducir, reciclar y reutilizar.

Desarrollo personal y profesional

Nuestra participación en la actividad económica convencional la hacemos, a menudo, reproduciendo modelos de alineación en el trabajo o en el consumo. Tenemos que potenciar, en cambio, una economía que afronte la resolución de necesidades de forma integral. La formación, la conciliación, la resolución de conflictos o la mejora social son importantes en una economía que quiere poner a las personas en el centro, y no el capital.

Finanzas éticas

La banca ética, las cooperativas de crédito, el intercambio o la moneda social son prácticas complementarias que inciden en uno de los campos más refractarios a la transformación social: el dinero. La consolidación del conjunto de alternativas financieras nos ayudará a que el cambio sea posible.

Comercio Justo

Los intercambios económicos, en el capitalismo, a menudo tienen una naturaleza desigual. Determinados agentes, como los monopolistas o los intermediarios, utilizan su posición de fuerza para imponer salarios injustos o precios abusivos. Cuidar la equidad de todos los participantes del intercambio es clave para conseguir una democracia económica.

Intercooperación

En un entorno agresivo como es el mercado capitalista, las iniciativas de la economía social y solidaria necesitan estrechar las relaciones entre ellas para ser más fuertes. El objetivo es crear el mercado social, donde la producción cooperativa, personas consumidoras responsables, ahorradoras éticas y los movimientos sociales incrementen tanto la intensidad como la calidad de sus relaciones.

Eficiencia energética

Desde las pequeñas medidas de ahorro, hasta la autoproducción o la participación en las cooperativas de energías renovables, todas las acciones son importantes para reducir nuestra dependencia de las energías de origen fósil o nuclear. ¡Nos va la vida y el planeta en ello!

Equidad de género

Vivimos en una sociedad patriarcal, toda nuestra vida está atravesada por las desigualdades de género, y en el ámbito económico, estas jerarquías se naturalizan para ser funcionales en la acumulación capitalista. Si queremos una vida plena y emancipada para todas y todos, tenemos que trabajar la equidad de género con un cuidado especial.

Participación en redes

La economía social y solidaria puede ser entendida como una economía que crea sociedad, o bien como una sociedad haciendo economía. Por lo tanto, es un movimiento socieconómico, y como tal se relaciona con redes locales, nacionales e internacionales para articular su incidencia en el conjunto de la sociedad.

Integración social

La sociedad de la competitividad deja atrás a las personas con diversidad funcional, y refuerza unos estándares de éxito que solo existen en el mundo de la publicidad. Todas somos vulnerables, y necesitamos crear entornos que no dificulten aún más nuestras vulnerabilidades.

Ecología y sostenibilidad

Vivimos en un mundo finito, lleno de relaciones y equilibrios frágiles…y el sistema productivo capitalista actúa como si el planeta fuera un recurso propio a la plena disposición de la depredación humana. Reducir el impacto ambiental de nuestra actividad económica ¡es urgente!

Horquilla salarial

Ahora que parece que está de moda lo “eco”, la prueba del algodón de la naturaleza solidaria de la iniciativa es la igualdad salarial. Tenemos que favorecer criterios de equidad en los proyectos económicos donde hay remuneraciones, así como el reparto igualitario del conjunto de las tareas allí donde no hay.

Democracia interna

Formalmente vivimos en democracias políticas y sociales, pero hay un ámbito que tolera cotidianamente la dictadura: la economía. Para fomentar el cambio, tenemos que potenciar iniciativas económicas que garanticen la toma de decisiones más horizontales posible, así como la participación en propiedad de los proyectos. ¡Democracia real económica ya!

Software libre

No desmontaremos la casa del patrón por las herramientas del patrón. Si queremos cambiar el paradigma de un mundo dominado por las multinacionales, tendremos que poner en práctica alternativas en el ámbito de las tecnologías y la comunicación, ¿verdad?